Hoy vi amanecer queriendo rasgar el silencio

Para que así no fuera tomado por desprecio.

Mi silencio no es olvido.

Reclamo, ni despecho.

Es un te quiero,

un desespero con mordaza

un sopesar tantas palabras,

Que locura y mesura rompieron la balanza

Mi silencio se avergüenza, no de tu nombre,

sino de mi voz.

La que un día trasbocó palabras y te hirió.