"La importancia del nombre", se dijo de vuelta a casa. Esa sería la excusa donde atrincherarse ante la más que segura reprimenda familiar
Su padre nunca consintió que llamase a nadie de tú, ese o aquel "una falta de respeto grave" les decía.Y "las cosas por su nombre para que tengan valor, para que sean" les inculcaba también.
Que se lo dijeran a su hermano Alvarito, que sabiendo que lo único que él le envidiaba era que llevara nombre y apellidos del abuelo, no perdía ocasion de restregárselo. A veces cuando le preguntaban como se llamaba, si Rubén estaba delante, se tragaba el ito. "Alvaro" "Alvaro Mena" decía. No se ponía el Don porque deducía que con ello la guasa de Rubén hubiera superado a la rabia.
Eso que de pequeños era una especie de "chincha rabiña". De mayores se convirtió en una provcación. Álvaro no se presentaba, escupía su nombre, se lo escupía a Rubén. "Te viene grande" respondía invariablemente él.
Ese dia expulsaron a Rubén del aula de Francés por defender el suyo. El profesor de esa asignatura acostumbraba a llamar a los alumnos por números. Número previamente asignado por orden alfabético del primer apellido
.
Habían empezado la clase, cuando oyó su "número"
-El 16 a la pizarra. -Rubén no se inmutó.
-El número 16 a la pizarra, repito. -lo decía mirando a Rubén, que le sostuvo la mirada sin pestañear, y siguió sin moverse.
-Rubén Mena a la pizarra, ¿no me oyes?
Cuando se levantó y dirigió al encerado se podía leer en la parte trasera de su baby, escrito a rotulador rojo, "PRESO Nº 16".
Hubo una carcajada general. El Hermano Andrés se percató al llegar a su altura.
-¿Algún gracioso más está de acuerdo con esta ocurrencia?
El hubiera soñado con que toda la clase se hubiera levantado. Pero no fue así, ese dia los sueñosno estaban de su parte. Solamente Luis, el "niño bonito" de los curas, queen eseinstantedejó de serlo para pasar a ser su mejor amigo...
Inmediatamente fueron expulsados.
Camino a casa buscaba con que defenderse ante su padre. Suponía que los curas ya le habrían telefoneado para informarle de su expulsión.
"La importancia del nombre" - se repetía como si de su mantra salvador se tratase- "eso le diré a papá,¿Por qué tengo que aguantar que me llamen por un número si eso está mal?" "hoy es viernes me quedaré sin arroz con leche seguro, que rabia"
También intentaba adivinar el castigo que le sería impuesto, revisó las tres categorias. Sin postre. Sin salir. Sin postre, sin salir y sin paga. La tercera sin duda. Esta vez no pidió perdón.
Siempre que era llevado ante el director por una trastada bajaba la cabeza y pedía perdón. Esta vez no.
Esta vez no pudo, no sabía porqué, pero no pudo. La expresión petrea de los ojos del director se le figuró plastelina. Se sentía fuerte. No habló. Esa mirada suya de gato entre perros la dejó en el aula. Tenía otra, no era una mirada retadora, tampoco soberbia, simplemente la razón estaba en ellos..Y no pidió perdón. Castigo supremo.
Este ataque de valentía se esfumó al entrar en casa y ver a su abuelo.
Aguantaba estoicamente regañinas hasta de la vecina -autorizada por su padre si le pillaba haciendo tavesuras- pero no soportaba defraudar a suabuelo.
Se saludaron amorosamente comode costumbre. "No saben aún nada", pensó extrañado Rubén.
Cenando en la mesa cambió de pensamiento, cuando vió que todos sus hermanos tenían postre menos él. Castigo menor, supuso.
El abuelo que también se dió cuenta. Le pasó el cuenco de arroz con leche:
-Toma Rubén hoy no me apetece mucho.
Tenía el apoyo del abuelo, lo veía en su rostro, pero no queríaesa ayuda incondicional sino sabía lo ocurrido. Nunca quiso cirineos que cargaran sus culpas.
- No, abuelo, hoy no me lo merezco..-devolviéndole el cuenco.
-Si, HOY te lo mereces, estás empezando a ser "hombre" - lo dijo con una enorme sonrisa, una palmadita en la espalda y esa mirada tan de ellos.
Esa mirada cómplice del abuelo era la sordina de la voz y actos de Ruben.
Sólo bucear en los ojos de Teresa mientras hacian el amor le trajeron años más tarde la misma complicidad, la misma calma.

es muy bonito este fragmento.
un abrazo.
Gracias Pepe. Aún lo tengo que retocar un poco.
un abrazo.
que pases un buen comienzo de semana.
un abrazo.
Gracias Pepe, igualmente.
un abrazo y buenas noches.