El mismo ansia por llegar pronto al R.8 le hizo el recorrido interminable.¿Corría?.No se daba cuenta pero lo hacía.
Llegó jadeante,se sentó echándose en peso lo que hizo abatir el respaldo del asiento despidiendo una nube de polvo.
-¿Qué sucede?Vienes corriendo¿te persigué Teresa?.Rió.
-Hola Paco,me alegro de verle!
No pudo reprimir darle un abrazo solícito de perdón por su insistencia en sacarlo del coche.
El huesudo esternón del viejo chocó contra el pecho de Rubén,éste abrió la palma de su mano sobre la espalda del abuelo intentando así desplegar todo el cariño que le profesaba.
Paco parecía aturdido,no era muy dado a muestras de afecto,casi le irritaban.Volvió a utilizar el arma que tanto gustaba a ambos,ese humor absurdo.
-Quita hombre que voy a pensar que eres mariposón
-No sería mi tipo abuelo,un poco mayor para mí no cree?-bromeó,era lo que el esperaba que hiciera-.
-¿Por qué me abrazas?
-Usted me aconsejó que nunca perdiera mi espontaneidad "le obedezco".Simplemente hoy me apetecía.
-Hoy-repitió contundente el abuelo.
y preguntó a bocajarro lo que Rubén temía y en parte esperaba.
-¿Porqué insistes a diario en dar una vuelta conmigo?
Intuía que el abuelo "sospechaba".No debí abrazarle se reprochó.
-Me gusta pasear.A veces me siento oprimido aquí -este frío,este olor,esta estrechez pensó para sí-Pero sé que es nuestro lugar-conforme lo dijo empezó a arrepentirse.
La pregunta del viejo no se hizo esperar.
-¿"Hoy" no me lo pides?
Ya no intuía.Ahora se sabía descubierto por Paco.Rehuyendo mirarle:
-No,abuelo,sé que me va a decir que no.
-¿No quieres saber el porqué?
-Nunca antes se lo pregunté ¿verdad?.Sus razones tendrá.
-Poderosas razones.-le espetó con condescendencia,casi mofándose de su inocencia.

Se reía a carcajada limpia,con un cinismo que Rubén odiaba.Nunca pensó que la risa del viejo pudiera llegar a entristecerle.También odió lo tácito de la frase.Había ya demasiadas cosas implícitas,no expresadas en su vida.
-¿Zanjamos el tema,dedos?-era más una aseveración que una pregunta.
Se mirararon en silencio.
Rubén creyó ver rabia y pena en los ojos de Paco pero dudaba si era el reflejo de los suyos.
-Necesito presentarle a Teresa.
-No-seco,tajante,sin dar lugar a réplica.
-De acuerdo.
-Prefiero conocerla a través de tus ojos,"la mirada limpia del que ama"-lo decia de forma teatral-Tú conoces a Petra por los mios,no?.Háblame de Teresa,cuéntame sobre ella.
-Sabe que no me gusta hablar de ella,parece que de explicarla,nombrarla,manosearla con palabras..perdiera valor
-¿De tanto nombrarla pierde valor?¿no será que tú no tienes valor para nombrarla?.Pusilánime y perdedor empiezan por la misma letra,Rubén.Las palabras nos hablan.